¿Convienen los seguros de decesos?

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conviene tener seguro decesos

Un seguro de decesos es aquel que contrata el futuro fallecido para que sus familiares no tengan que afrontar los gastos derivados de esta situación. Era una de las principales demandas en el sector asegurador, y fue una de las modalidades que popularizaron los seguros entre todos los usuarios.

El seguro de decesos es una póliza que corre con los gastos asociados a la muerte y que facilita los trámites añadidos. En general, este seguro cubre el ataúd, el coche para el traslado, el acondicionamiento del cadáver, los costes de enterrar o incinerar al fallecido, las flores, los recordatorios y hasta las misas si así se desea.

Todo esto cuesta bastante. Y en esas circunstancias no solo no es posible comparar precios, sino que puede que los allegados ignoren siquiera a quién deben llamar. Además, hay otras coberturas de las que suelen encargarse los seguros de decesos y que son muy útiles: la comunicación al registro civil, las partidas de defunción, la baja en la Seguridad Social… Tal vez no se ocupen de todo, pero nos asesorarán de lo necesario.

Para tener en cuenta

La muerte es parte de nuestra existencia, así que deberíamos hacernos cargo de este gasto y no dejar el cargo a los herederos. Estos seguros tienen un coste más elevado en función de la edad, hay que estar sano para contratarlos y se pagan anualmente. Cubren un capital determinado, según la compañía y servicios contratados.

Un consejo

Hay personas que llevan tantos años pagando el seguro de decesos que podrían haberse costeado ya cuatro o cinco entierros por todo lo alto. La esperanza de vida al nacimiento se encuentra por encima de los 83 años. Quizá por eso no es una buena idea contratar un seguro de decesos o, mejor dicho, no es buena idea contratar solo un seguro de decesos.

Se calcula que cuando muere un proveedor de ingresos en la familia, el resto de los miembros de la unidad familiar tarda unos cinco años en recuperar su situación económica anterior, en el mejor de los casos.

No es raro que haya que abandonar la vivienda por no poder hacer frente al pago de la hipoteca, que sea preciso renunciar a un negocio por falta de atención y nuevas inversiones, que los hijos no puedan ir a la universidad. La muerte de un familiar supone no solo pagar su entierro, sino hacer frente a sus deudas.

Seguro de decesos vs. seguro de vida

A diferencia del seguro de decesos, el seguro de vida permite respaldar económicamente a la familia pase lo que pase. Dependiendo del capital contratado, una seguro de vida temporal sirve para entregar a los herederos del fallecido por cualquier causa una gran cantidad de dinero que es inembargable, esto es, que se cobrará aunque el fallecido tuviera deudas. En algunas compañías de seguros, este capital puede ser del doble que teníamos contratado si la muerte se produce por accidente o incluso del triple si ese accidente es de circulación. Las siguientes son algunas de las diferencias entre un seguro de vida y un seguro de decesos:

  • El seguro de vida cubre también los gastos de fallecimiento.
  • El seguro de vida no es mucho más caro que un seguro de decesos y ofrece muchísimo más.
  • El seguro de vida no solo sirve a los herederos, si se contrata la invalidez, también pagará al asegurado en caso de un accidente o una incapacidad por enfermedad.
  • El seguro de vida garantiza al tomador que las personas que más quiere podrán seguir adelante aunque él falte.
  • El seguro de vida tiene otros servicios opcionales, como anticipo del capital para pagar impuestos, asistencia médica telefónica, segunda opinión médica, revisiones de salud, etc.

Nuestra conclusión es que los seguros de decesos no tienen comparación en cuanto a prestaciones con los seguros de vida, aunque resulten algo más baratos. Se trata de otro producto, con muchas limitaciones frente a un seguro de vida.

Por otra parte, el precio de un seguro de vida varía en función del capital que queramos contratar y puede ajustarse para que la anualidad que se pague no resulte costosa (también se puede fraccionar el pago). A cambio, sus prestaciones para la familia o para uno mismo en caso de invalidez son muy elevadas.

Haz tu simulación, sin compromiso, en nuestro comparador y comprueba la diferencia. O, si lo prefieres, llámanos para saber lo que ofrecen las distintas compañías y un corredor de seguros experto en seguros de vida te orientará sobre lo que más se ajuste a tus necesidades.

Por Helena Gómez. Periodista en temas de bienestar