Curan la diabetes en ratones con células madre humanas

85
curan-diabetes-ratones-celulas-madre-humanas

Científicos estadounidenses hicieron desaparecer los efectos de la diabetes en ratones injertándoles células humanas secretoras de insulina, y creen que han desarrollado una tecnología idónea para tratar la misma enfermedad en personas.

No es la primera vez que los científicos recurren a las células madre para reanudar la emisión de insulina en el cuerpo. El desafío fundamental siempre ha sido controlar cuántas células especializadas se obtienen por medio de su conversión y cuántas hormonas resultan capaces de producir. Los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis desarrollaron un método que les permitió controlarlo.

Una técnica innovadora que convierte las células madre humanas en células beta productoras de insulina ha funcionado con éxito en ratones. Los beneficios duraron de media 9 meses.

Las personas con diabetes no pueden producir suficiente insulina para controlar su nivel de azúcar en la sangre, pues una respuesta autoinmune defectuosa hace que el sistema inmunitario ataque y destruya las células beta productoras de insulina dentro del páncreas.

Ahora, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (EE. UU.) ha curado con éxito la diabetes tipo 1 en ratones por primera vez en la historia, utilizando células humanas transformadas para mantener a raya la enfermedad. Este logro, conseguido en en apenas un par de semanas, simboliza un gran avance en la búsqueda de una cura para la diabetes en seres humanos.

Los expertos han demostrado que es posible usar células madre pluripotentes humanas para curar funcionalmente la diabetes en ratones. El tratamiento contuvo la enfermedad durante al menos nueve meses y hasta más de un año en algunos ratones, dando esperanza a millones de pacientes humanos en todo el mundo.

Cura funcional de la diabetes

El trabajo, publicado en la revista Nature Biotechnology, se basa en investigaciones previas realizadas por el mismo equipo. Se centraron en el uso de células madre pluripotentes humanas, células que pueden tomar la forma de cualquier tipo de célula humana. Utilizaron esas células para generar células beta pancreáticas, que sabemos que secretan insulina (la hormona que regula el nivel de azúcar en la sangre).

La nueva técnica está centrada en el citoesqueleto, o “andamiaje” interno de la célula madre para dirigir su diferenciación en células pancreáticas. Es la estructura que ayuda a las células a mantener su forma y también para moverse, dividirse y multiplicarse. Se trata de «un enfoque completamente diferente», explica el investigador principal, Jeffrey R. Millman. “Anteriormente, identificábamos varias proteínas y factores y los espolvoreábamos en las células para ver qué sucedería.

Como hemos entendido mejor las señales, hemos podido hacer que ese proceso sea menos aleatorio «. Esto permite que la célula convierta una interacción física en un símbolo bioquímico, como la producción de insulina cuando una célula beta pancreática encuentra azúcar en la sangre. Este sistema entrega y traduce señales bioquímicas a las células y al mejorar su comprensión de cómo funciona, los científicos encontraron una mejor manera de producir únicamente las células correctas.

«Estos ratones tenían diabetes muy severa con lecturas de azúcar en sangre de más de 500 miligramos por decilitro de sangre (niveles que podrían ser fatales para una persona) y cuando le dimos a los ratones las células secretoras de insulina, en dos semanas sus niveles de glucosa en sangre habían vuelto a la normalidad y continuó así durante muchos meses «, aclara Millman.

Otro hallazgo significativo de la investigación fue que las células utilizadas podían provenir de múltiples fuentes diferentes, lo que abre las capacidades de la revolucionaria técnica.

¿Para cuándo una cura para los humanos?

La cura prospectiva sigue estando muy lejos de poder ser usada en humanos, ya que aún se deben realizar muchas pruebas para confirmar su seguridad y precisión. El siguiente paso en la investigación incluirá probar las células en animales más grandes y por períodos de tiempo más largos antes de empezar los ensayos clínicos. Además, tendrán que encontrar la forma de automatizar el método para que produzca los miles de millones de células necesarias para los millones de personas con diabetes tipo 1.

Fuente: actualidad.rt.com