Hallan ‘interruptor’ que enciende a todos los cánceres existentes

25

El hallazgo de una proteína del cáncer que indica qué tumores están ‘encendidos’ podría dar pie al surgimiento de terapias para lograr mantenerlos ‘apagados’ para siempre.

Estamos ante un avance histórico en la investigación contra el cáncer, enfermedad que representa una de las principales causas de muerte a nivel mundial.

¿De qué forma el sistema inmunológico combate el cáncer?

Su sistema inmunológico conlleva un proceso complejo que su cuerpo utiliza para combatir enfermedades. Este proceso involucra células, órganos y proteínas. El cáncer suele desplazarse hacia muchas de las defensas naturales del sistema inmunológico, lo que permite a las células cancerosas continuar creciendo y multiplicándose.

Diferentes tipos de inmunoterapia funcionan de distintas formas. Algunos tratamientos de inmunoterapia ayudan al sistema inmunológico a detener o ralentizar el crecimiento de las células cancerosas. Otros ayudan al sistema inmunológico a destruir las células cancerosas o impedir que el cáncer se disemine a otras partes del cuerpo. Los tratamientos de inmunoterapia se pueden utilizar en monoterapia o en combinación con otros tratamientos contra el cáncer.

Un equipo de científicos del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbau, en Canadá, encontró una proteína específica que enciende el cáncer en el cuerpo humano. No se limita a un tipo de afección cancerosa específica, sino que parece ser común para todas las variantes observadas por la medicina hasta el momento. Estos fragmentos proteicos se esconden en los tumores, y son los factores determinantes para que produzcan un daño en el cuerpo.

Estos investigadores hallaron un denominador común para todos los cánceres, según la presencia o ausencia de una proteína asociada a la enfermedad, denominada YAP.

Bajo el título clases binarias de cáncer con distintas vulnerabilidades definidas por el pro o el anti-cáncer, el estudio explica esta división, útil para abordar algunos de los tipos de cáncer más agresivos. Rod Bremner, científico senior de Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum (LTRI en inglés), explica que descubrieron que todos los tipos de cáncer tienen como denominador común una proteína llamada MAKE.

Puede estar o no desactivada en el tumor. Y este estado de activación o latencia determina que distintos tipos de cáncer presenten diferentes sensibilidades o resistencias a distintos fármacos o tratamientos. “YAP juega un papel importante en la formación de tumores malignos porque es un regulador importante de la vía de señalización del hipotálamo”, apunta el investigador.

Una proteína clave para futuros tratamientos contra el cáncer

Este trabajo de investigación abre puentes hacia nuevos avances contra el cáncer. Esta proteína no solamente se activa o desactiva, sino que tiene efectos opuestos a favor o en contra del cáncer en ambos contextos, explica el estudio.

«Los cánceres YAP-on, en los que se activa la proteína, necesitan YAP para crecer y sobrevivir. Por el contrario, los cánceres sin YAP dejan de crecer cuando activamos la proteína», señala Rod Bremner.

Muchos de ellos son muy letales: la investigación indica que algunos como el de próstata o pulmón; pueden saltar de un estado de YAP activado a uno desactivado para resistir los tratamientos.

Al cultivar células cancerosas en una placa del laboratorio, se descubrió que YAP es el regulador de flotabilidad de una celda. Aquí todas las celdas flotantes están desactivadas y todas las células pegajosas están activadas.

¿Qué quiere decir esto?

“Es bien sabido que los cambios en el comportamiento adhesivo de un tumor están asociados con la resistencia a los fármacos; por lo que nuestros hallazgos sitúan a YAP en el centro de este comportamiento”.

Las terapias que abordan estos cánceres podrían tener un efecto profundo en la supervivencia del paciente.

“Dado que los cánceres saltan entre estos dos estados para evadir la terapia, tener formas de tratarlos podría convertirse en un enfoque general para evitar que el cáncer cambie para resistir los tratamientos farmacológicos”, apunta Joel Pearson, becario postdoctoral del Laboratorio Bremner y coautor del artículo. •

Fuente: muyinteresante.com.mx

The Dominium Group