Las Cruzadas: Orígen y sus efectos

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Las Cruzadas son las expediciones guerreras que emprendieron los cristianos de Europa Occidental, entre los siglos XI y XIII, para recuperar de manos de los turcos los Lugares Santos, donde vivió Jesús. En esta nueva edición de La Buena Vida te contamos más detalles de este movimiento.

Las Cruzadas son uno de los acontecimientos más representativos de la Edad Media, una de las etapas más oscuras de la historia de Europa. Los ejércitos de cruzados atravesaron Europa luchando en nombre del Papa y del cristianismo y buscando recuperar Tierra Santa, dejaron miles de muertes.

¿Qué eran Las Cruzadas?

Fueron una serie de campañas militares que realizaron los Papas por diversos territorios de la Europa latina cristiana, principalmente por Francia e Italia, pero también por España y otros países de Europa del este. Los ejércitos estaban formados por los cruzados, ciudadanos a los que les eran perdonados sus pecados a cambio de combatir en las cruzadas.

¿Cuál fue su objetivo?

Las Cruzadas se llevaron a cabo para recuperar los territorios de la Tierra Santa y volver a restablecer el dominio de la religión cristiana en ellos. De esta manera, las Cruzadas se libraron contra pueblos cuya ideología e idiosincrasia rivalizaba con el cristianismo, principalmente contra los musulmanes, pero también contra muchos otros pueblos o incluso clases sociales (esclavos paganos, judíos, cristianos ortodoxos griegos y rusos, mongoles, cátaros, etc.) y enemigos del cristianismo o del Papa en cuestión.

El punto álgido de las Cruzadas duró unos 200 años (entre 1099 y 1291), aunque en algunos países como España o en Europa del este se prolongaron hasta el siglo XV.

Su orígen e historia

Surgieron a finales del siglo XI, cuando el emperador bizantino Alejo I pidió ayuda al Papa Urbano II para proteger a los pueblos cristianos de oriente ante la dominación musulmana. Fueron promulgadas en el Concilio de Clermont. Tras la predicación de las Cruzadas el pueblo cristiano asintió en masa y las aprobó al grito de Deus lo vult («Dios lo quiere»).

Es por ello que el origen de las Cruzadas normalmente se atribuye al fervor religioso y a la necesidad de los cristianos de proteger su religión y sus territorios. Sin embargo, otras lecturas históricas también ven a las Cruzadas como un símbolo del ansia de poder del Papado y de sus ansias de expansión por oriente.

La primera de las Cruzadas empezó a finales de 1095. Estaba formada por un grupo de fieles cristianos que iban comandados por el predicador Pedro de Amiens el Ermitaño. Su destino era Hungría. Avanzaron aniquilando a todos los judíos que salían a su paso y llegaron finalmente a Hungría. Allí fueron escoltados por los soldados del Rey Coloman. Pero, los Cruzados mataron a parte de los soldados de la escolta y a más de 4.000 húngaros no cristianos, por lo que recibieron el posterior trato hostil del rey Coloman. A esta Primera Cruzada se la denominó Cruzada Popular.

En total hubieron 9 Cruzadas, de las cuáles 5 de ellas se consideran Cruzadas menores. Pero, ¿cuáles fueron sus consecuencias? ¿Logró el Papado su objetivo de reconquistar lo que ellos consideraban como Tierra Santa?

Sus consecuencias

Una de sus principales consecuencias fue el fortalecimiento de las monarquías europeas en detrimento de los ricos señores feudales, ya que muchos de estos perdieron gran parte de sus tierras, riquezas, y otros sus vidas. Además, muchos de los siervos de los señores feudales partieron a combatir en las Cruzadas y no regresaron, dando lugar a una crisis de mano de obra para trabajar los territorios del señor feudal.

Asimismo, surgió la nueva clase social de la burguesía, que eran pequeños artesanos o comerciantes que eran cada vez más necesarios para proveer de armas y herramientas al ejército. Esta burguesía todavía tardaría en adquirir gran importancia pero ganaba terreno al feudalismo.

También se abrieron vías al expansionismo y al comercio entre Europa u oriente. Ciudades como Genova o Pisa fueron importantes centros comerciales clave en el Mar Mediterráneo.

Por supuesto, las Cruzadas fortalecieron el cristianismo y los símbolos religiosos. Por el lado contrario, se creó entre la población una fuerte animadversión hacia los judíos y musulmanes.

Por otro lado, hay que decir que los musulmanes se habían mostrado tolerantes con los cristianos o practicantes de otras religiones en sus territorios de la Tierra Santa. Pero, las Cruzadas buscaban eliminar de raíz cualquier creencia contraria al cristianismo, por lo que tras el restablecimiento del poder islámico al término de las Cruzadas, muchos seguidores del profeta no se mostraron ya tan tolerantes. Ello derivó en persecuciones y matanzas.

En definitiva, las Cruzadas son unas guerras iniciadas por el fundamentalismo religioso que cambiaron la sociedad, la cultura y la ideología de Europa y oriente.

Fuente: sobrehistoria.com