¿Sabes distinguir las grasas buenas de las malas?

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grasas buenas vs grasas malas

En momentos en que muchos vendedores y productores de comida se comprometen a reducir los niveles de grasas saturadas en los alimentos. En La Buena Vida nos preguntamos si tu sabes reconocer los diferentes tipos de grasa que hay en nuestra dieta.

Además de las grasas saturadas, otras que están de manera natural y artificial en la comida son no saturadas y trans. Y no toda la grasa es mala; de hecho, un poco de grasa dieta nos ayuda a absorber ciertos nutrientes. También es una fuente de energía y nos provee con algunos ácidos grasos esenciales y algunas vitaminas como la A y la D.

¿Entonces, qué tipo de grasas debemos comer más y cuáles debemos tratar de evitar?

Grasas saturadas

Reducir algunas comidas ricas en grasas saturadas es una parte importante de una dieta saludable. Entre esos alimentos está la mantequilla, la manteca, los chocolates, pasteles y masitas y los productos cárnicos como las salchichas o los pasteles de carne.

La mayoría de la gente come demasiada grasa saturada: en torno al 20% más del máximo recomendado, según estudios de la Asociación Británica de Dietética.

El hombre promedio no debería comer más de 30 gramos de grasas saturadas al día, mientras que en el caso de la mujer esa cifra no debería ser superior a 20 gramos. Una dieta rica en grasas saturadas puede incrementar los niveles de colesterol malo en la sangre a lo largo del tiempo, lo que también aumenta la posibilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Pero ese riesgo ha sido puesto en duda recientemente. El cardiólogo Aseem Malhotra escribió en el British Medical Journal que las grasas saturadas han sido “demonizadas durante décadas” al vincularlas con las enfermedades del corazón, algo que, dice, no ha podido ser plenamente comprobado con evidencias científicas.

Según Malhotra, la industria alimentaria ha compensado la bajada de grasas saturadas con el aumento de azúcar.

Grasas no saturadas

Tener una dieta rica en grasas no saturadas puede ayudar a bajar los niveles de colesterol malos en la sangre y a incrementar los de lipoproteína de alta densidad, el conocido colesterol bueno.

Las grasas saturadas pueden ser sustituidas en una dieta balanceada con las más saludables grasas monosaturadas y polisaturadas, que se encuentran en muchos alimentos como:

  • Los pescados “azules” como el salmón, las sardinas o la caballa.
  • Frutos secos y semillas.
  • Frutas y vegetales, incluyendo el aguacate.

Los pescados azules son ricos en ácidos grasos Omega-3, la fuente más rica de ese tipo de grasa polisaturada. Estos ácidos pueden ayudar a bajar los niveles de triglicéridos en la sangre, a prevenir los coágulos de sangre y a mantener los ritmos cardiacos a un nivel regular.

La Fundación Británica del Corazón asegura que deberíamos comer dos porciones de pescado a la semana y que al menos una de ellas debe ser pescado azul. Además, recomienda tomar una pequeña cantidad de grasas monosaturadas para ayudar a mantener los niveles de colesterol.

Grasas trans

Son el tercer tipo de grasas, las grasas trans naturales están en bajos niveles en algunas comidas, como los productos lácteos.

Las trans artificiales se producen cuando la grasa pasa por un proceso de hidrogenación, conocido como grasa hidrogenada., usada comunmente para freír.

Las grasas trans artificiales también están en algunas comidas procesadas, como las galletas y los pasteles y en algunas ocasiones se usan para alargar la duración de los productos. Una dieta rica en grasas trans puede conducir a niveles altos de colesterol malo en la sangre.

Reducir las grasas saturadas es más importante que disminuir la ingesta de ácidos grasos trans.

Fuente: bbc.com

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